Que la vía fuera recta no evitó el accidente. Este lunes por la tarde, patrullas de la Policía Foral junto con efectivos de Bomberos acudieron al kilómetro 7,5 de la NA-122, en Tierra Estella, tras producirse una salida de vía que, afortunadamente, no dejó heridos de gravedad. Los daños quedaron en el vehículo.
Lo que encontraron al atender al conductor lo explica todo: un varón de 23 años que, sometido a las pruebas de detección de drogas, dio positivo en marihuana, metanfetaminas y cannabis. Tres sustancias al volante. En un tramo recto.
El joven se enfrenta ahora a una sanción administrativa de 1.000 euros y la retirada de 6 puntos de su permiso de conducir por conducir bajo los efectos de sustancias estupefacientes.
La Policía Foral aprovechó el incidente para lanzar un recordatorio que no debería hacer falta pero que, casos como este, demuestran necesario: las drogas alteran gravemente la capacidad de reacción y la percepción del entorno al volante. Y eso, como quedó demostrado ayer en la NA-122, ocurre también en los tramos que parecen más sencillos.





