El modelo de pagos a cuenta distorsiona la carga fiscal real, afecta a la liquidez y condiciona la toma de decisiones económicas de los profesionales por cuenta propia, concluye el estudio
Declarando, software de facturación y gestión fiscal para autónomos, ha elaborado un estudio que concluye que el actual sistema de adelantos del IRPF, a través de retenciones en factura o pagos fraccionados, resulta perjudicial para cerca del 60% de los trabajadores autónomos en España.
En términos prácticos, esto implica que casi dos de cada tres profesionales por cuenta propia adelantan a la Administración importes significativamente distintos a los que les corresponderían en función de su tributación real, generando tensiones de liquidez y una percepción distorsionada de su situación financiera a lo largo del ejercicio.
A diferencia de lo que ocurre con los trabajadores por cuenta ajena, cuyos tipos de retención se ajustan progresivamente a su nivel de ingresos, los autónomos están sujetos a porcentajes fijos. En concreto, los profesionales sujetos a retención aplican, con carácter general, un 15% en sus facturas (7% en los primeros años de actividad), mientras que los autónomos en estimación directa sin retención deben adelantar un 20% de sus beneficios trimestralmente mediante el modelo 130.
Doble distorsión según el nivel de ingresos Declarando sostiene que este diseño provoca un desajuste estructural entre lo que se adelanta durante el año y el impuesto efectivo que finalmente corresponde en la declaración de la renta. En concreto, el estudio identifica un efecto claramente asimétrico en función del nivel de beneficios.
Por un lado, según los resultados del estudio, los autónomos con ingresos elevados (a partir de 45.000 euros anuales) tienden a adelantar menos IRPF del que realmente les corresponde. Como consecuencia, afrontan regularizaciones al alza en la declaración anual, lo que puede traducirse en pagos elevados no previstos. Además, esta situación reduce los incentivos para optimizar su fiscalidad mediante gastos deducibles a lo largo del ejercicio.
Por otro lado, los autónomos con ingresos bajos (por debajo de 20.000 euros anuales), por lo general, adelantan más impuestos de los que deberían pagar, llegando incluso a anticipar el doble o el triple de su carga fiscal real. Esto genera tensiones de tesorería durante el año y una percepción negativa de la rentabilidad de su actividad, pese a que posteriormente puedan obtener devoluciones en la declaración de la renta.
Esta doble distorsión explica por qué el sistema termina perjudicando a una mayoría de autónomos, independientemente de su nivel de ingresos.
Efectos sobre la actividad económica y el emprendimiento Más allá del impacto estrictamente fiscal, el estudio pone de relieve consecuencias directas sobre la actividad económica. En particular, una reducción de la liquidez disponible durante el ejercicio; una menor capacidad de inversión en herramientas o recursos productivo; una distorsión en la planificación financiera y una percepción errónea de la rentabilidad real del negocio"
"Esta falta de alineación entre los anticipos y la carga fiscal real limita la capacidad de planificación de los autónomos y puede condicionar decisiones clave para el desarrollo de su actividad. Incluso, en casos extremos, esta situación puede llevar a algunos profesionales a cuestionar la viabilidad de su actividad o incluso a abandonar prematuramente sus proyectos", explica Marta Zaragozá, CEO de Declarando.
Especial incidencia en los nuevos autónomos El análisis también advierte de un impacto especialmente relevante en los autónomos que inician su actividad, tanto en aquellos con ingresos reducidos (estos pueden verse desincentivados por la carga fiscal anticipada, al percibirla como definitiva) como en los autónomos que comienzan con ingresos más elevados (muchos se ven tentados en aplicar tipos reducidos de retención y posteriormente ven cómo Hacienda les aplica ajustes significativos en la declaración anual).
Para Declarando, este diseño fiscal no solo tiene implicaciones individuales, sino también estructurales para el tejido económico. "Estamos convencidos de que esta situación puede estar contribuyendo al abandono prematuro de muchos proyectos, no por falta de rentabilidad, sino por un sistema fiscal que no acompaña adecuadamente en las primeras fases del emprendimiento", concluye Marta Zaragozá.
Declarando es el software de facturación y ahorro de impuestos que simplifica la fiscalidad mediante la automatización de la contabilización de gastos, la presentación de impuestos y la eliminación de errores en todos estos procesos. Todo ello permite al autónomo ser más eficiente, evitar problemas con Hacienda y ahorrar sumas de dinero que oscilan entre los 1.000 y los 5.000 euros, según se desprende de la propia casuística de la plataforma.
La compañía cuenta con 200.000 usuarios a los que ha ayudado a ahorrar más de 100 millones de euros en impuestos.






