El Departamento de Salud ha roto su silencio ante la oleada de servicios del Hospital Universitario de Navarra que anuncian su retirada de la actividad extraordinaria. En un comunicado, el Ejecutivo foral reconoce que la decisión de Traumatología, Anestesia y Digestivo de no participar en las jornadas de tarde durante los próximos meses tendrá un impacto directo sobre las listas de espera, y admite que no tiene margen legal para impedirlo: "Esta actividad es voluntaria. Desde la Administración no se puede obligar a hacer esta actividad".
El texto reconoce además la dificultad estructural del sistema: "Hoy en día no hay posibilidad de contratar más profesionales del estamento médico de muchas especialidades", lo que convierte las tardes extraordinarias en una herramienta imprescindible para sostener parte de la actividad quirúrgica y de consultas fuera del horario ordinario de ocho a tres.
Mano tendida, pero sin concretar medidas
Ante la situación, Salud anuncia que en los próximos días mantendrá encuentros con los profesionales "a diferentes niveles" para conocer sus reivindicaciones y tratar de atenderlas "dentro de las posibilidades y la normativa vigente". El Departamento no concreta qué medidas está dispuesto a adoptar, pero apela al diálogo y asegura que mantendrá abierta la herramienta de actividad extraordinaria para quienes quieran sumarse voluntariamente.
La respuesta institucional llega en un momento de máxima tensión en la sanidad navarra, con la dimisión del jefe de Traumatología todavía reciente y tres servicios del principal hospital público de la comunidad con el conflicto abierto.






