Aprovechaban la confianza depositada en ellas para vaciar, joya a joya, la memoria sentimental y el patrimonio de las personas más vulnerables. La Guardia Civil de Navarra, a través del Puesto de Estella, ha logrado desarticular un grupo delictivo especializado en el hurto continuado de joyas en domicilios de personas mayores y dependientes. La investigación, iniciada en la Merindad estellesa, ha destapado casi dos años de saqueo sistemático, con un botín que solo en dos de las ventas investigadas supera los 6.000 euros en oro y plata.
Las autoras materiales de los hurtos son dos mujeres de nacionalidad colombiana, de 40 y 26 años, que trabajaban como empleadas del hogar y asistentas en los propios domicilios donde se cometieron los robos. Su modus operandi era tan sencillo como cruel: se ganaban la confianza de las víctimas, personas de avanzada edad y en situación de dependencia, para después sustraer de forma selectiva y discreta piezas de joyería sin levantar sospechas. La investigación apunta a la posible implicación de un tercer hombre, encargado de facilitar los desplazamientos y la logística para vender el material sustraído.
Un rastro de oro por tres comunidades
Los agentes comenzaron a tirar del hilo al detectar un patrón de actuación recurrente. La paciente labor de investigación permitió seguir el rastro de las joyas hasta establecimientos de compraventa de oro y segunda mano en Navarra, La Rioja y Bizkaia. Ahí residía una de las claves del grupo: la dispersión geográfica de las ventas para evitar que el volumen y la frecuencia de las transacciones llamasen la atención. Sin embargo, ese mismo rastro comercial ha sido su perdición.
Gracias a las pesquisas, se ha podido identificar a las legítimas propietarias de un número importante de las joyas recuperadas, devolviendo no solo un valor económico, sino un pedazo de historia familiar a unas víctimas que, en muchos casos, ni siquiera eran conscientes del alcance del expolio sufrido entre las cuatro paredes de su hogar.
Colaboración policial y cargos imputados
El operativo ha contado con la colaboración de la Policía Nacional y de la Ertzaintza, en un intercambio de información que ha resultado "valiosísimo" para progresar en la identificación de los implicados, según fuentes de la investigación. Las diligencias ya han sido remitidas a la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Estella. A los arrestados se les imputan los delitos de hurto continuado, usurpación de estado civil y pertenencia a grupo criminal.
Este caso pone de relieve la especial indefensión de las personas mayores y dependientes frente a quienes, bajo la apariencia de cuidado y asistencia, esconden un propósito delictivo. La Guardia Civil hace un llamamiento a la ciudadanía para extremar la precaución y denunciar cualquier indicio de este tipo de abusos, que golpean tanto en el patrimonio como en la confianza de las víctimas.



