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Opinión: Sesma, lo que está en juego y por qué importa

Hoy día 31 de enero, a las 18:00 horas, la Plataforma Stop Biometano de Sesma ha convocado una reunión informativa abierta a toda la ciudadanía.

Publicado: 31/01/2026 ·
09:34
· Actualizado: 31/01/2026 · 14:39

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No se trata de un acto  político ni de una convocatoria de protesta. Es, sencillamente, un ejercicio de  responsabilidad cívica: explicar con datos, documentos oficiales y un lenguaje comprensible  cuáles son las afecciones reales que la planta de biometano proyectada puede tener sobre  Sesma y su entorno más inmediato. 

Desde la Coordinadora de Plataformas, queremos manifestar de forma expresa nuestro  pleno apoyo a la Plataforma de Sesma, que, de manera altruista, desinteresada y con un  enorme esfuerzo personal, está haciendo todo lo que está en su mano para que la población  disponga de información rigurosa.  

Informar no es alarmar. Informar es poner sobre la mesa los elementos necesarios para que  cada vecina y cada vecino pueda formarse su propio criterio. Solo desde el conocimiento  pueden tomarse decisiones libres y conscientes, coincidan estas o no con las posiciones de  la Coordinadora o de la propia Plataforma. 

Conviene comenzar por un dato esencial, raramente explicado con claridad. En el proceso  de obtención de biometano a partir de purines, estiércoles y otros productos a los que luego  nos referiremos, solo se pierde aproximadamente un 20 % de la materia original. El 80 %  restante no desaparece: se transforma en lo que se denomina digestato, un material que  debe ser gestionado y aplicado en parcelas agrícolas. Y esas parcelas, según la propia  documentación presentada por la empresa promotora y aceptada por el Gobierno de  Navarra, se encuentran íntegramente en el término municipal de Sesma. 

No hablamos de unas pocas fincas aisladas. Hablamos de parcelas situadas en parajes  como Tras las Viñas, Partisierra, Peñuelas, El Valle, El Mielero, Las Cruces, La Dehesa, El  Cogullo, La Somada, San Julián, Valbuenas, Zanca, La Balsa de Medio, La Cuesta o El  Juncarillo. Es decir, campos que rodean Sesma por todos los lados, configurando un  auténtico cinturón de aplicación del digestato en torno al núcleo urbano. Es decir: un  cinturón de purines alrededor de la localidad. 

Este hecho, por sí solo, debería ser suficiente para promover un debate público informado y  sereno. 

Pero hay una segunda cuestión de enorme relevancia. El digestato que se pretende aplicar  en estos campos contiene una proporción nada desdeñable de subproductos animales no  destinados al consumo humano (SANDACH). Esta circunstancia, al margen de su encaje  formal en la normativa vigente, plantea dudas razonables tanto desde el punto de vista  agronómico como desde la perspectiva reputacional y de percepción del consumidor. 

Navarra ha construido durante décadas una agricultura reconocida por su calidad, por el  cuidado del suelo y por la confianza que genera en los mercados. De hecho, en Sesma son  muchos los agricultores que están invirtiendo en nogales, almendros, pistachos, viñedo, etc.  

Bien: la utilización de fertilizantes de origen industrial, procedentes del tratamiento masivo  de residuos de naturaleza animal, introduce un elemento cualitativamente distinto respecto  de los insumos tradicionalmente asociados a producciones agrícolas de calidad  diferenciada. 

Y ya no se trata únicamente de la elevada carga nitrogenada, del fósforo en formas  fácilmente asimilables o del riesgo de acumulación progresiva de nutrientes y sales, con  efectos adversos sobre la estructura y el equilibrio químico y biológico del suelo.

Se trata también de la compatibilidad de estas prácticas con modelos productivos orientados  a la estabilidad, la calidad y la preservación de características organolépticas específicas, y  con la percepción del consumidor final.  

Las producciones agrícolas de Sesma, si se orientan a la calidad, deben tener en cuenta  que un número creciente de personas consumidoras apuestan por el producto de cercanía y  se encentran especialmente sensibilizadas con el uso de productos animales. Parece  evidente que muchas de estas personas podrían dejar de consumir un producto si  conocieran que las parcelas han sido tratadas con fertilizantes derivados de residuos  animales SANDACH. No es una hipótesis alarmista, sino una realidad cada vez más  presente en los mercados agroalimentarios. 

Por todo ello, la reunión del 31 de enero no busca imponer una visión determinada, sino  compartir información y generar debate. Porque solo desde la transparencia puede  construirse una opinión pública madura. Y porque Sesma tiene derecho a decidir su futuro  con todos los elementos sobre la mesa. 

La información nos hace libres. Y en Sesma, hoy más que nunca, informarse es un acto de  responsabilidad colectiva. 

PLATAFORMA COMARCAL DE TIERRA ESTELLA STOP BIOMETANO

 

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