El consejero mantiene su decisión, recuerda a UPN los despidos de su etapa en el gobierno y dice que solo seis alumnos de ikastolas pierden su primera opción.
"Negar que haya un ataque al euskera no es una opinión, son datos y hechos", afirmó, añadiendo que ese discurso le parece "una demagogia absolutamente barata"