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El vapeo supera al tabaco entre los adolescentes navarros y el alcohol sigue siendo la sustancia más consumida

Un estudio dibuja un perfil preocupante: inicio en el consumo a los 13 años, pantallas que roban el sueño y apuestas deportivas entre menores

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Rueda de prensa Suspertu

Rueda de prensa Suspertu

El programa Suspertu de la Fundación Proyecto Hombre de Navarra ha presentado este jueves en Pamplona los resultados del primer Observatorio de Conductas de Riesgo en Jóvenes de Navarra, elaborado junto al Instituto Navarro de Salud Pública. La muestra, con 1.717 estudiantes de ESO y Formación Profesional de 14 centros educativos navarros, ofrece la radiografía más completa hasta la fecha sobre los comportamientos de riesgo en la adolescencia en la Comunidad Foral.

El alcohol, normalizado desde los 13 años

El alcohol sigue siendo la sustancia más extendida. El 42,6% del alumnado de ESO lo ha consumido en el último año, porcentaje que escala hasta el 63,2% entre quienes cursan 4.º de ESO. La edad media de inicio se sitúa en los 13,5 años. Lo más llamativo no es solo la prevalencia sino la normalización: apenas la mitad del alumnado —el 47%— percibe riesgo en el consumo moderado de alcohol durante el fin de semana.

El vapeo se instala con fuerza y sin distinción de género

Una de las principales alertas del informe es el cigarrillo electrónico. Mientras el tabaco convencional presenta cifras bajas —solo el 8,9% lo ha probado alguna vez y el 1,1% lo consume a diario—, el vapeo lo ha superado ampliamente como vía de consumo de nicotina: el 19,2% del alumnado de ESO lo ha probado, con una edad media de inicio de 13,7 años. La progresión es marcada: del 9,8% en 2.º de ESO al 27,2% en 4.º. A diferencia del tabaco o las apuestas, el vapeo afecta por igual a chicos y chicas, lo que indica que se ha instalado de forma transversal entre la población adolescente.

Pantallas: el problema que no entiende de geografía

El 86,2% del alumnado usa el móvil a diario. El 38,2% reconoce perder horas de sueño por culpa de las pantallas y el 35,5% admite que descuida sus tareas escolares. Las chicas acusan un impacto más pronunciado: el 43,7% pierde sueño frente al 33% de los chicos, y el uso intensivo —más de tres horas diarias— es más frecuente en ellas. El dato más revelador es su uniformidad: el impacto negativo de las pantallas es prácticamente idéntico en zonas rurales y urbanas, algo que no ocurre con ninguna otra conducta de riesgo analizada.

Pornografía y apuestas, dos fenómenos marcadamente masculinos

El 20,3% del alumnado de ESO ha accedido a pornografía alguna vez en la vida —el 30% en 4.º de ESO—, con una brecha de género muy pronunciada: 32,5% en chicos frente al 7,5% en chicas. La edad media de primer acceso es de 13 años. En cuanto al juego con dinero, el 7,7% ha apostado en el último año, con una diferencia también notable entre chicos (12,6%) y chicas (2,6%). Las apuestas deportivas presenciales son la modalidad más habitual.

El alumnado de FP, el perfil más vulnerable

El informe dedica una atención especial al alumnado de Formación Profesional, un colectivo que con frecuencia queda fuera del radar de las intervenciones preventivas. Los datos son significativamente más elevados en todos los indicadores: el 53,5% ha tenido alguna borrachera, el 50% ha probado el vapeo, el 28,9% ha consumido cannabis alguna vez y el 29,8% ha apostado dinero en el último año.

Un año récord para el programa

Al margen del Observatorio, Suspertu ha presentado también su balance de 2025: 126 adolescentes y 254 familiares atendidos, con la mayor ocupación mensual de la última década —42 adolescentes de media al mes—. El porcentaje de salidas positivas creció 17 puntos respecto al año anterior, hasta que siete de cada diez participantes completaron el programa cumpliendo sus objetivos. En prevención externa, el programa llegó a más de 4.000 estudiantes de 31 centros escolares.

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