El vicepresidente y portavoz del Gobierno de Navarra, Javier Remírez, ha comparecido este jueves en el Parlamento para ofrecer la posición del Ejecutivo tras la crisis desatada por la ruptura con Geroa Bai. Su mensaje ha sido de estabilidad hacia fuera y de exigencia hacia dentro: el Gobierno convocará a todos los partidos que lo integran para que ratifiquen de forma explícita su compromiso con la coalición hasta el final de la legislatura.
Remírez ha apelado al Acuerdo Programático firmado al inicio de la legislatura y a los distintos pactos presupuestarios y sectoriales alcanzados desde entonces, subrayando que el Ejecutivo mantiene su "total compromiso" con esa hoja de ruta. Pero ha dejado claro que ese compromiso debe ser recíproco.
"La gente no quiere ruido y crispación, sino acuerdos y avances", ha señalado el vicepresidente, en una alusión apenas velada a la tensión generada por las exigencias de Geroa Bai en torno a la ikastola Lizarra y la posterior crisis de coalición.
Leyes clave en el horizonte
Remírez ha recordado que en los próximos meses llegarán al Parlamento normas de calado: la ley de salud, la de industria, la de universidades y la de despoblación. Una agenda legislativa que, a su juicio, exige cohesión entre los socios y que justifica, según ha argumentado, la necesidad de despejar cualquier duda sobre la continuidad del pacto de gobierno.
El mensaje al resto de socios
La convocatoria anunciada por Remírez a los grupos de gobierno no es un gesto de cortesía sino una demanda de posicionamiento. Cada partido que forma parte del Ejecutivo deberá pronunciarse sobre si mantiene o no su compromiso político "de aquí al final de legislatura, y más allá", en palabras del propio vicepresidente.




