El Gobierno de Navarra ha decidido anular la autorización ambiental concedida a la planta de biometano proyectada en el término municipal de Sesma. La medida llega tras estimar parcialmente un recurso de alzada y se sustenta en la falta de base territorial suficiente para gestionar los residuos derivados de la instalación, un argumento ya aplicado recientemente en el caso de Arróniz.
La decisión, adoptada por el Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente mediante una Orden Foral, deja sin efecto la Autorización Ambiental Integrada (AAI) que había sido otorgada en octubre a la empresa promotora, Biometano Sesma S.L. El Ejecutivo foral concluye que el proyecto no cumple con uno de los requisitos fundamentales: disponer de la superficie agraria necesaria y debidamente autorizada para la aplicación de los digestatos generados en el proceso de biometanización.
Según detalla el informe del Servicio de Economía Circular e Innovación, tras revisar la documentación aportada por la empresa, se ha comprobado que parte de las autorizaciones presentadas no se ajustan a la normativa vigente. En concreto, la Orden Foral 234/2025 establece que los permisos para el vertido de digestatos deben ser otorgados por las personas titulares de las parcelas, y no por arrendatarios. Esta irregularidad invalida una parte sustancial de la base territorial presentada, lo que deja al proyecto sin el respaldo necesario para garantizar una correcta gestión ambiental.
La resolución responde a los recursos presentados por distintos colectivos y entidades, entre ellos la Fundación Sustrai Erakuntza, la plataforma vecinal Stop Biometano, la agrupación local LOIU de Lodosa y el colectivo Ecología y Libertad, además de un requerimiento previo impulsado por el Ayuntamiento de Lodosa.
Con la anulación de la autorización, el Gobierno de Navarra declara también la terminación de los procedimientos administrativos asociados, al desaparecer el objeto de los recursos planteados. La decisión refuerza la posición del Ejecutivo foral en relación con este tipo de instalaciones, insistiendo en la necesidad de cumplir estrictamente los requisitos ambientales y territoriales para garantizar su viabilidad y minimizar su impacto.





