El Gobierno de Marruecos ha rechazado este jueves cualquier responsabilidad en la crisis migratoria de Ceuta y ha acusado a determinados sectores políticos y mediáticos españoles de utilizar al Reino como “chivo expiatorio” para dirimir sus disputas internas.
En un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores, Cooperación Africana y Marroquíes Residentes en el Extranjero, Rabat ha defendido la relación bilateral con España y ha asegurado que ambos países han construido desde abril de 2022 una nueva etapa basada en “el respeto y la confianza mutuos, el diálogo permanente y la ambición de construir una asociación beneficiosa para ambas partes”.
El Ejecutivo marroquí ha reivindicado asimismo los resultados alcanzados en materia económica y de seguridad. En este último ámbito, ha destacado la cooperación contra las redes terroristas y criminales y ha asegurado que la colaboración entre ambos países ha permitido salvar vidas y desmantelar organizaciones, “en muchos casos a costa de pérdidas humanas y materiales sufridas por las fuerzas marroquíes”.
Reclama el regreso de migrantes y menores
Respecto a los acontecimientos ocurridos el pasado julio en la frontera de Ceuta, Marruecos ha señalado que requieren “un análisis profundo” para esclarecer sus circunstancias, identificar a los implicados y evitar que vuelvan a repetirse. No obstante, el Ministerio ha cuestionado que se sigan formulando acusaciones contra las autoridades marroquíes pese a la, según sostiene, ausencia de datos o informes que demuestren su implicación.
El comunicado también plantea no entender por qué no han sido repatriadas las personas migrantes en situación irregular, después de que Marruecos se comprometiera oficialmente a recibirlas de nuevo. Rabat reclama igualmente el regreso de los menores no acompañados a sus familias y afirma que ha solicitado de forma insistente su traslado.
“La respuesta a estas preguntas no debe buscarse en Marruecos, sino entre los actores españoles implicados”, sostiene el Ministerio.
Críticas a partidos e instituciones españolas
El Gobierno marroquí lamenta que algunos partidos y medios de comunicación españoles sigan utilizando al país para sus “agendas internas”. En particular, critica que formaciones políticas con experiencia de gobierno recurran, a su juicio, a “maniobras demagógicas” y al “populismo irracional”.
Rabat extiende sus críticas a instituciones legislativas y judiciales españolas, a las que acusa de impulsar iniciativas que alimentan la controversia bilateral. Estas actuaciones, afirma, sustituyen “la prudencia por el menosprecio” y “el análisis objetivo por la acusación”.
Marruecos concluye que no acepta convertirse en “un activo electoral” antes de las elecciones ni ser utilizado como “chivo expiatorio” en conflictos políticos internos.
El Ministerio defiende, no obstante, que la vecindad geográfica entre ambos países es un hecho permanente y reclama que los responsables políticos la conviertan en una herramienta de cooperación. De lo contrario, advierte, este vínculo podría transformarse en una fuente de desconfianza y de tensiones recurrentes.









