El 97,7 % de los futbolistas profesionales que sufre una rotura del ligamento cruzado anterior vuelve a estar disponible para competir, pero las consecuencias deportivas de la lesión pueden prolongarse durante años. Un estudio de la Clínica Universidad de Navarra muestra que, cinco años después, más del 61 % de los jugadores analizados compiten en un nivel deportivo inferior y que su tiempo de juego medio sigue por debajo de los valores previos a la lesión.
La doctora Verónica Montiel, especialista del Departamento de Cirugía Ortopédica y Traumatología de la Clínica, ha explicado que "la cirugía moderna y los actuales protocolos de rehabilitación consiguen que la gran mayoría de los futbolistas vuelvan a estar disponibles para competir". Sin embargo, ha advertido de que "los resultados a nivel nacional muestran que debemos mirar más allá del momento de regreso al campo y acompañar al deportista para recuperar y mantener su rendimiento a largo plazo".
Nueve meses de recuperación y un 46 % menos de minutos
La investigación, que nace de un Trabajo Fin de Grado elaborado en la Facultad de Medicina de la Universidad de Navarra, ha sido publicada en la revista Knee Surgery & Related Research. Según sus resultados, el tiempo medio de recuperación, hasta que el jugador vuelve a estar disponible para competir, alcanza los 278 días, algo más de nueve meses. En la primera temporada tras la cirugía, los futbolistas juegan de media un 46 % menos de minutos que antes de lesionarse.
El trabajo analiza datos de jugadores lesionados de 280 plantillas de 34 clubes que compitieron en Primera División entre las temporadas 2010-2011 y 2023-2024, con un total de 132 lesiones.
El reto de evitar una segunda lesión
Casi un 20 % de las lesiones analizadas son recaídas, aunque esta segunda rotura se produce con más frecuencia en la rodilla contraria a la operada inicialmente. La tasa de nueva rotura del ligamento cruzado anterior reconstruido en esta población es de aproximadamente el 7 %.
"El hallazgo indica que la recuperación no debe centrarse únicamente en fortalecer y proteger la rodilla intervenida. Los programas de rehabilitación y readaptación deben incorporar también de forma sistemática ejercicios preventivos y un control funcional de ambas extremidades y control neuromotor global", ha señalado el doctor Andrés Valentí, director del Departamento de Cirugía Ortopédica y Traumatología y responsable del servicio médico del Club Atlético Osasuna en la Clínica.
Para los investigadores, estos resultados refuerzan la necesidad de valorar la recuperación de una rotura del ligamento cruzado anterior más allá del momento en que el futbolista vuelve al terreno de juego. El seguimiento a largo plazo, la prevención de nuevas lesiones y la recuperación progresiva del rendimiento y del nivel competitivo forman parte de un proceso que puede prolongarse durante varias temporadas.
La rotura del ligamento cruzado anterior es una de las lesiones más invalidantes para los deportistas y puede provocar dolor, inflamación rápida e inestabilidad al girar o cambiar de dirección. El proceso de recuperación es largo y estructurado, y suele incluir una rehabilitación completa de entre 9 y 12 meses después de la intervención.













