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El Palacio de Rozalejo abrirá sus puertas el 25 de agosto como nuevo espacio de memoria y convivencia en Pamplona

El edificio barroco rehabilitado por el Gobierno de Navarra acogerá el acto inaugural a las 10.30 horas con la presencia de la presidenta María Chivite

  • Una exposición sobre objetos hallados en las excavaciones de las fosas franquistas y un acto institucional configuran el arranque

El Palacio de Rozalejo, situado en el centro histórico de Pamplona, abrirá sus puertas el próximo 25 de agosto como espacio de referencia de las políticas públicas de memoria y convivencia de Navarra, tras la rehabilitación de este edificio barroco del siglo XVIII.

El acto oficial de inauguración tendrá lugar a las 10.30 horas de ese día y contará con la participación de la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, además de representantes de las principales instituciones y asociaciones de memoria, convivencia y derechos humanos.

Según explicó la vicepresidenta segunda y consejera de Memoria y Convivencia, Acción Exterior y Euskera, Ana Ollo, el proyecto tiene "desde su origen, hace ya ocho años, una clara vocación de ser permeable a la sociedad acogiendo exposiciones, conferencias, visitas de investigadores a los fondos documentales, etc.". El edificio combinará su uso administrativo —como sede de la Dirección General de Memoria y Convivencia y del Instituto Navarro de Memoria— con actividades dirigidas a la ciudadanía, el ámbito asociativo y el sector investigador.


"Es una apuesta estratégica cuyo origen se remonta a la legislatura de 2015 y se ha reafirmado y materializado en las dos últimas, siempre con el objetivo de visibilizar la memoria en un espacio muy emblemático y céntrico de la propia ciudad", señaló Ollo, quien agradeció la colaboración del Servicio de Patrimonio del Departamento de Economía y Hacienda y de la Institución Príncipe de Viana, así como la labor de los profesionales que han participado en la rehabilitación, financiada en parte con fondos europeos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.

Un edificio con siglos de historia

El Palacio de Rozalejo, adquirido por el Gobierno foral en 2005, es un edificio barroco del siglo XVIII. El proyecto de rehabilitación comenzó a esbozarse a finales de 2018, se adjudicó en abril de 2022 y las obras arrancaron el 31 de octubre de ese año, concluyendo en el presente ejercicio.

El inmueble cuenta con cerca de 2.000 metros cuadrados de superficie útil distribuidos en un sótano —donde se ha restaurado una antigua bodega—, un semisótano, una planta baja, dos plantas en altura y una entrecubierta, además de un patio. Las plantas intermedias albergan el salón de actos, la sala de reuniones y el espacio expositivo, mientras que la segunda planta y la entrecubierta se destinan al personal de la Dirección General de Memoria y Convivencia y al fondo documental disponible para investigadores.

Las obras han corrido a cargo de la UTE Palacio Rozalejo, constituida por las empresas Construcciones José Miguel Ibáñez, S.L. y Técnicas de Restauración y Construcciones, S.A. (Trycsa). La dirección facultativa ha sido compartida por los arquitectos Fernando Tabuenca y Jesús Leache —Tabuenca & Leache— con la colaboración de Eñaut Gorriz, mientras que la dirección de ejecución de obra ha correspondido al arquitecto técnico Javier Urdaci. A final de año se podrá visitar además una exposición monográfica sobre la rehabilitación arquitectónica y los vestigios arqueológicos hallados durante la obra.

'Objetos de vida hallados en la muerte', la exposición inaugural

La programación inicial del espacio incluirá dos exposiciones. La primera, elaborada expresamente para la ocasión, lleva por título 'Objetos de vida hallados en la muerte' y está coorganizada por la Sociedad de Ciencias Aranzadi y el Instituto Navarro de la Memoria. La muestra reúne objetos recuperados a lo largo de una década de prospecciones y exhumaciones en las cerca de 300 fosas que dejó el golpe de Estado franquista en Navarra hace 90 años. La planta primera del edificio acogerá paneles y vitrinas con anillos, relojes, calzado, ropa, mecheros, botones, dedales, botellas, balas y peines, entre otros objetos que las personas fusiladas —o quienes las ejecutaron— llevaban encima en el momento de los fusilamientos y enterramientos colectivos.

La segunda muestra, 'Caminos a la escuela', es una reedición de la exposición impulsada por el Servicio de Convivencia y Derechos Humanos que, en la sala de la planta baja, recoge el trabajo de 18 periodistas gráficos de Sipa Press que viajaron por el mundo para retratar las distintas formas en que niños y niñas se desplazan hasta sus escuelas. La muestra incluye 30 fotografías que narran diez historias ubicadas en Alaska, Brasil, Burkina Faso, Estados Unidos, Francia, Kenia, Libia, Nigeria y Tailandia.

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