El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) ha determinado que el desprendimiento de retina del ojo izquierdo sufrido por un conductor de camión es un accidente de trabajo. Esta decisión revoca la sentencia previa del Juzgado de lo Social nº2 de A Coruña, que había calificado la incapacidad temporal del trabajador como enfermedad común. La Sala de lo Social ha destacado que el incidente ocurrió durante el horario laboral, específicamente mientras el conductor realizaba su actividad profesional.
El esfuerzo visual nocturno como factor determinante
El TSXG ha subrayado que el desprendimiento de retina se produjo mientras el conductor estaba al volante, cerca de la medianoche, un momento en el que la conducción requiere un esfuerzo visual significativo. La sentencia explica que, para contrarrestar la presunción de laboralidad, la juzgadora de instancia había dado credibilidad al informe pericial médico presentado por la mutua demandante. Sin embargo, el tribunal ha considerado que los antecedentes médicos del trabajador no son suficientes para descartar la relación laboral del incidente.
La resolución del TSXG señala que ni los antecedentes de desprendimiento de retina, ni su aparición en los seis meses posteriores a una cirugía de catarata, ni el hecho de que el desprendimiento de retina sea una complicación reconocida, eliminan el vínculo laboral. Esto es especialmente relevante cuando el incidente ocurre durante la ejecución de una actividad profesional exigente para la visión, como es la conducción en horario nocturno.
El respaldo del Instituto Nacional de la Seguridad Social
El TSXG ha tenido en cuenta el dictamen del Equipo de Valoración de Incapacidades del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), un organismo especializado en la evaluación de contingencias. Este equipo, compuesto por expertos de diversas disciplinas, ha concluido que el incidente debe considerarse un accidente de trabajo. La valoración del INSS, que ha examinado las circunstancias del accidente y el historial médico completo del trabajador, ha sido un elemento clave para la decisión del tribunal.
La sentencia del TSXG no es definitiva, ya que permite la posibilidad de presentar un recurso de casación ante el Tribunal Supremo. Esta opción deja abierta la puerta a una revisión del caso en una instancia superior, lo que podría modificar o ratificar la decisión actual del tribunal gallego.
La decisión del TSXG pone de manifiesto la importancia de evaluar todos los factores que rodean un accidente laboral, incluidos los informes médicos y las condiciones en las que se desarrolla la actividad profesional. Este enfoque integral es crucial para determinar la naturaleza de un incidente y su clasificación como accidente de trabajo o enfermedad común.
El caso continúa siendo un ejemplo de cómo el sistema judicial aborda las complejidades de la legislación laboral, especialmente en situaciones donde las condiciones de trabajo pueden influir en la salud de los trabajadores. La resolución del TSXG podría sentar un precedente en casos similares, destacando la importancia de considerar el contexto laboral en la evaluación de incidentes de salud.





