Azcona vivió este fin de semana una inmersión en la historia con la celebración de la Fiesta Romana en Tierras de Iranzu. De Sal, Queso y Vino, organizada por la Asociación Tierras de Iranzu, el Ayuntamiento del Valle de Yerri y el Concejo de Azcona con la colaboración del Gobierno de Navarra. Unas 3.000 personas pasaron por las calles de la localidad a lo largo de los dos días, con especial afluencia el domingo.
El sábado arrancó con una visita teatralizada al sendero del Viaducto Romano y Pasada de los Carboneros, a cargo de la compañía Navalarp, que llevó al público por encinas centenarias, calzada y viaducto romano entre recreaciones históricas. La jornada concluyó con una cata de sales y vinos de Tierras de Iranzu y gastronomía de inspiración romana.
Campamentos, combates y vida cotidiana romana
El domingo la localidad se transformó en un espacio de recreación histórica en el que los grupos Cohors Prima Gallica, Lobos Negros y Navalarp desplegaron campamentos, combates escénicos, talleres y demostraciones de vida cotidiana romana y vascona que atrajeron especialmente a familias y público infantil.
Uno de los momentos más emotivos fue la actuación de Jare Dantza Taldea con la Amaya Spata Dantza, y la música de Lizarrara Txalaparta Elkartea aportó ritmo y raíz festiva a la celebración. La feria de artesanía reunió demostraciones de forja, hilado de lana y talleres infantiles, mientras que la gastronomía tuvo protagonismo con propuestas de cocina romana, productos locales y la participación del Restaurante Topero de Tudela con verdura de la Ribera Navarra.
La fiesta ha reforzado la apuesta de Tierras de Iranzu por un turismo sostenible y cultural ligado al patrimonio del territorio, poniendo en valor el Viaducto Romano como recurso vivo y accesible.




