Fustiñana vivió este sábado una jornada de vino, protocolo y reconocimientos con la celebración del XXXV Solemne Gran Capítulo de la Cofradía del Vino de Navarra. El acto, que cada año recorre distintos municipios de la Comunidad Foral, reunió en la localidad ribera a autoridades regionales y locales, cofradías gastronómicas invitadas y los nuevos miembros investidos en la ceremonia.
Los actos arrancaron a las 11:30 horas con la recepción en el Ayuntamiento, donde el alcalde Sergio Vitas y el presidente de la Cofradía, David Palacios, protagonizaron el tradicional intercambio de obsequios. Desde allí, la comitiva desfiló por las calles del municipio acompañada por la Banda Municipal de Música, con las banderas de las cofradías invitadas: la del Vino de Rioja, la Nécora de Noja, el Espárrago de Navarra, la Alcachofa de Tudela, la Orden del Volatín y la del Relleno de Navarra.
Historia de la vid en la Ribera
Ya en el Centro Juvenil, el historiador Alberto Fernández ofreció una ponencia sobre la evolución histórica de Fustiñana y la profunda huella que el cultivo de la vid ha dejado durante siglos en esta zona de la Ribera navarra, antes de dar paso a la ceremonia central de investidura.
Nuevos cofrades
Como Cofrades de Número fueron investidos Ibai Abaurrea Mateo, Puy Trigueros Labeaga y Rebeca Lecumberri Militino. Los Cofrades de Honor recayeron en la Asociación Navarra de Esclerosis Lateral Amiotrófica ANELA, representada por Ángel Álava; el profesional de la gastronomía Nacho Gómara; Navarra Televisión, representada por Sara Rodríguez; y la empresaria fustiñanera Beatriz Marchite.
El vicepresidente primero del Gobierno de Navarra, Javier Remírez, clausuró el acto felicitando a los nuevos cofrades y a la institución por su labor de promoción y transmisión de la cultura del vino. La Escuela de Jotas de Fustiñana puso el broche cultural a la jornada.





