El Gobierno de España ha autorizado una inversión total de 90 millones de euros con el objetivo de consolidar la innovación estratégica y la investigación biosanitaria. Esta cuantía se divide en dos ejes fundamentales gestionados por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades (MICIU): la Convocatoria de Misiones Ciencia e Innovación y el apoyo a las plataformas de I+D+I en Biomedicina.
Misiones estratégicas: soberanía alimentaria y salud femenina
La partida más relevante, dotada con 60 millones de euros, se canalizará a través del CDTI (Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación). El programa financiará proyectos de gran escala, con presupuestos de hasta 10 millones de euros, que deberán ejecutarse mediante consorcios de empresas. Entre los retos prioritarios seleccionados para 2026 destacan el avance en la soberanía alimentaria, el desarrollo de sistemas energéticos resilientes y la investigación específica en la salud de las mujeres.
Para fomentar la transferencia de conocimiento, las bases de la convocatoria obligan a las empresas beneficiarias a subcontratar al menos un 15% del presupuesto a universidades o centros de investigación. Asimismo, se promueve la cohesión del tejido empresarial, exigiendo que cada consorcio cuente con la participación de, al menos, una pequeña o mediana empresa (pyme).
Impulso a la biomedicina y las plataformas del ISCIII
Los 30 millones de euros restantes se destinarán a las Plataformas de apoyo a la I+D+I en Biomedicina y Ciencias de la Salud, gestionadas por el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII). Esta convocatoria, de carácter trienal, busca optimizar las capacidades científico-técnicas de instituciones públicas y privadas para evitar duplicidades en el sistema nacional de salud.
La convocatoria de 2026 introduce como novedad la reorganización de sus estructuras en cuatro áreas diferenciadas: Biobancos, soporte para la investigación clínica, dinamización de capacidades industriales y la nueva plataforma de Biomodelos y procedimientos 3Rs. Estas estructuras son fundamentales para la gestión de muestras biológicas y el desarrollo de ensayos clínicos con terapias avanzadas, reforzando así la autonomía estratégica de España en el sector sanitario.








