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Alimentación Martinico, el latido vecinal que resiste en Zizur Ardoi

Desde 2019, esta tienda de barrio en Zizur Mayor combina producto básico, sabor latino y multiservicios para el día a día

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En el número 13 de Erreniega Parkea, en el barrio de Zizur Ardoi, hay una persiana que se levanta todos los días con vocación de servicio. Tras ella está Alimentación Martinico, una tienda de barrio que abrió sus puertas el 23 de diciembre de 2019, apenas unos meses antes de que el mundo cambiara para siempre. Lo que empezó como una apuesta familiar se ha convertido en un pequeño epicentro cotidiano para vecinos que buscan desde una barra de pan hasta una transferencia internacional.

Ubicada en P. Erreniega Parkea, 13, Bj, 31180 Zizur Mayor, Alimentación Martinico nació con una idea clara: cubrir las necesidades básicas del barrio sin que sus residentes tuvieran que desplazarse a grandes superficies o hacer largas colas. “Es una tienda de barrio donde puedes encontrar lo básico, desde el azúcar que se te olvida el fin de semana hasta algo que no quieras ir a comprar al supermercado”, resume su responsable, de origen boliviano.

Un inicio marcado por la pandemia

El 23 de diciembre de 2019 fue la fecha elegida para inaugurar el negocio. La campaña navideña parecía un buen momento para arrancar, pero apenas tres meses después llegó la pandemia de COVID-19. Como tantos pequeños comercios, Alimentación Martinico tuvo que adaptarse sobre la marcha a restricciones, cambios de horarios y nuevas dinámicas de consumo.

Lejos de rendirse, el establecimiento se convirtió en un apoyo esencial para muchos vecinos durante los meses más duros. En tiempos de limitaciones de movilidad, la proximidad dejó de ser solo una comodidad para convertirse en una necesidad. “Desde entonces seguimos abiertos, trabajando y sobreviviendo”, explica su propietaria con una mezcla de realismo y orgullo.

Mucho más que una tienda de alimentación

Definir Alimentación Martinico como una simple tienda de comestibles sería quedarse corto. Es, en esencia, un comercio multiservicio que responde a múltiples necesidades del día a día.

En sus estanterías conviven productos básicos de alimentación —azúcar, arroz, pasta, conservas— con fruta fresca y pan, uno de los artículos más demandados. “El pan es importante”, recalca su responsable. No es raro ver entrar a vecinos a última hora para llevarse una barra y completar la cena.

La tienda también destaca por su surtido de chucherías. El barrio tiene presencia de familias jóvenes y, especialmente los fines de semana, la “chavalería” encuentra aquí su pequeño paraíso dulce. Las estanterías de golosinas, bien surtidas, son un reclamo constante y aportan ese aire bullicioso que solo las tiendas de barrio conservan.

Pero hay un elemento que distingue especialmente a Alimentación Martínico: su oferta de productos latinoamericanos.

Sabor latino en Zizur Ardoi

La propietaria es boliviana, y esa raíz se refleja en una sección que aporta identidad propia al negocio. Entre los productos latinos se pueden encontrar quesos, chorizos, salamis, arepas y otros artículos refrigerados que evocan sabores de América Latina.

También hay bebidas y productos congelados de origen latino, además de helados. En los congeladores conviven referencias locales, como helados de La Menorquina, con especialidades importadas. “La pizza es lo único que hay de aquí”, bromea, señalando la variedad de procedencias que comparten espacio en el arcón.

Para la comunidad latinoamericana de la zona, la tienda es algo más que un comercio: es un punto de conexión con sus raíces. Para el resto de vecinos, supone la oportunidad de descubrir nuevos sabores sin salir del barrio.

Un horario pensado para el vecino

Uno de los factores clave en este tipo de establecimientos es la amplitud de horarios. Alimentación Martínico abre los siete días de la semana, una decisión que responde a la lógica del comercio de proximidad: estar cuando el cliente lo necesita.

De lunes a viernes, el horario es de 9:40 a 14:30 y de 16:40 a 21:30. Los fines de semana, la tienda abre de 10:00 a 14:30 y de 16:30 a 21:30. Esta flexibilidad permite cubrir tanto la compra rápida de última hora como las necesidades del sábado o domingo, cuando muchas grandes superficies reducen su actividad o permanecen cerradas.

En este tipo de tiendas lo más importante es el horario”, se comenta a menudo en el sector. Y en Zizur Ardoi, esa máxima se cumple al pie de la letra.

Multiservicio: paquetería, recargas y envíos de dinero

Más allá de la alimentación, Alimentación Martínico ha sabido diversificar su oferta para adaptarse a los nuevos hábitos de consumo. El auge del comercio electrónico ha convertido a muchos pequeños comercios en puntos de recogida de paquetería, y este no es una excepción.

Aquí se gestionan envíos y recogidas de empresas como Seur, CTT Express o Amazon, entre otras. Para muchos vecinos, la tienda es el lugar donde recogen sus pedidos online sin tener que esperar en casa.

El catálogo de servicios no termina ahí. También se realizan impresiones, recargas de telefonía móvil y envíos de dinero. En este último apartado, el establecimiento trabaja con compañías como Western Union y Ria, permitiendo tanto enviar como recibir transferencias internacionales.

En un barrio donde conviven distintas nacionalidades, este servicio resulta especialmente valioso. Poder enviar dinero a familiares en el extranjero desde una tienda de confianza y cercana aporta tranquilidad y comodidad.

El reto de emprender en solitario

Detrás del mostrador está una historia de esfuerzo personal. Durante un tiempo, la propietaria trabajó junto a su hermana, pero hace dos años esta regresó a Bolivia. Desde entonces, el negocio se sostiene principalmente gracias a su dedicación.

“Trabajamos las dos, pero ahora estoy sola”, explica. La jornada es larga y exigente, pero la sensación de pertenencia al barrio y el contacto diario con los clientes compensan el sacrificio.

La vida en una tienda de barrio implica mucho más que vender productos. Supone escuchar, conversar, conocer los nombres y las rutinas de quienes cruzan la puerta. Es una red informal de apoyo que se teje con el tiempo.

Comercio de proximidad en tiempos de grandes superficies

En un contexto dominado por grandes cadenas y supermercados, el papel de las tiendas de barrio ha cambiado. Ya no compiten en precio ni en volumen, sino en cercanía, flexibilidad y trato personal.

Alimentación Martinico encarna esa lógica. No pretende sustituir la gran compra mensual, sino resolver imprevistos, facilitar el día a día y ofrecer servicios que simplifiquen la vida del vecindario.

Además, su carácter multicultural añade un valor diferencial. La mezcla de productos locales y latinoamericanos refleja la diversidad creciente de Zizur Ardoi y convierte el establecimiento en un pequeño cruce de caminos gastronómico y cultural.

Información práctica

Alimentación Martinico se encuentra en Erreniega Parkea, 13, Bj, 31180 Zizur Mayor (Navarra). Su teléfono de contacto, disponible en su perfil de Google, es el 948 00 35 07.

El comercio abre los siete días de la semana, con horario de lunes a viernes de 9:40 a 14:30 y de 16:40 a 21:30, y fines de semana de 10:00 a 14:30 y de 16:30 a 21:30.

Un pequeño gran motor de barrio

A simple vista, puede parecer una tienda más. Pero para muchos vecinos de Zizur Ardoi, Alimentación Martinico es el lugar donde se compra el pan de cada día, se recoge un paquete esperado, se envía dinero a miles de kilómetros o se encuentra ese ingrediente que faltaba en la despensa.

Abierta en vísperas de una de las etapas más complejas para el pequeño comercio, ha resistido gracias a la constancia y al apoyo del entorno. En tiempos de consumo rápido y plataformas digitales, su persiana levantada cada mañana recuerda que el comercio de proximidad sigue teniendo un papel insustituible.

Porque, al final, más allá de los productos y servicios, lo que sostiene a una tienda de barrio es la relación humana. Y en Alimentación Martínico, esa relación se cultiva día a día, entre barras de pan, chucherías y acentos que cruzan océanos.

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