La concentración que ha convocado Gazte Komunistak para este lunes, a las 18:00 horas, frente al Gobierno de Navarra no tiene los permisos necesarios. Según ha informado esta entidad convocante, la Delegación del Gobierno en Navarra "ha prohibido" la concentración convocada por Gazte Komunistak para este lunes, a las 18:00 horas, frente al Gobierno de Navarra, en protesta por los últimos sucesos en torno a la cuestión de la vivienda. Así lo ha denunciado la organización juvenil, que sostiene que la protesta señalaba "la complicidad de la institución con los rentistas" y el uso de "las fuerzas de represión contra la organización de clase".
Siempre según Gazte Komunistak, agentes policiales se desplegaron en el lugar de residencia de un militante para informarle de la denegación del permiso para esta misma tarde. La organización lo interpreta como un acto de intimidación: "Para darnos la razón, se han desplegado agentes policiales al lugar de residencia de un militante para, usando la intimidación, informar de la denegación del permiso", afirma.
El colectivo cuestiona también al Ejecutivo central y a sus apoyos en Euskal Herria. "Queda claro de qué lado está el gobierno más progresista de la historia y sus diferentes voceros en Euskal Herria", señala. Y añade que la presencia policial es "cada vez más asfixiante" y "se cuela hasta las puertas de nuestras casas".
Gazte Komunistak pide estar "atentas a las próximas convocatorias"
Gazte Komunistak había defendido que, "mientras la vivienda sea una mercancía, ningún órgano del sistema capitalista podrá poner solución a los problemas que este ámbito suscita". En ese sentido, ha afirmado que en los últimos años tanto los ayuntamientos como el propio Gobierno de Navarra han ejecutado desahucios en viviendas de su propiedad, y ha concluido que la institución "está al servicio de los beneficios de los rentistas". El comunicado no aporta datos concretos sobre esos casos.
Llamamiento a la autoorganización
La organización ha asegurado que, mientras "empresarios, rentistas y políticos se hacen cada vez más ricos", son las trabajadoras quienes sostienen el sistema. Según ha señalado, la respuesta a su organización pasa por "represión policial, señalamientos racistas y grupúsculos fascistas", una valoración que corresponde al colectivo.
Frente a ello, ha proclamado que no se sienten amedrentados y ha apostado por la autoorganización: "Frente a su violencia, autoorganización. ¡No daremos tregua!", han indicado.













