El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) decidió este 10 de septiembre de 2026 subir los tres tipos de interés oficiales en 25 puntos básicos, en una decisión motivada por las presiones inflacionistas derivadas del conflicto en Oriente Próximo, que según la institución mantendrán la inflación "muy por encima del objetivo durante un período prolongado".
Con esta subida, el tipo de la facilidad de depósito pasa al 2,50%, el de las operaciones principales de financiación al 2,65% y el de la facilidad marginal de crédito al 2,90%. Los nuevos niveles entrarán en vigor el próximo 16 de septiembre de 2026.
Desde el BCE remarcaron que la decisión "subraya el compromiso del Consejo de Gobierno de definir la política monetaria de manera que asegure que la inflación se estabilice en el objetivo del 2% a medio plazo".
Previsiones de inflación y crecimiento
Las nuevas proyecciones de los expertos del BCE sitúan la inflación general en un promedio del 3,0% en 2026, del 2,5% en 2027 y del 2,1% en 2028. La inflación subyacente, que excluye energía y alimentos, se prevé en el 2,5% en 2026, el 2,6% en 2027 y el 2,3% en 2028. Respecto a las proyecciones de junio, la cifra de 2026 se mantiene, pero las de 2027 y 2028 han sido revisadas al alza.
En cuanto al crecimiento económico, la institución prevé un avance del 0,9% en 2026, del 1,4% en 2027 y del 1,5% en 2028, una revisión al alza para los dos primeros años que, según el BCE, "refleja principalmente una capacidad de resistencia de la economía de la zona del euro mayor de la esperada".
El organismo advirtió de que las perspectivas siguen sujetas a "una elevada incertidumbre", con riesgos al alza para la inflación y a la baja para el crecimiento, en función de la intensidad y duración de la perturbación energética derivada del conflicto y de sus efectos indirectos.
Sin compromiso sobre próximos movimientos
El Consejo de Gobierno aseguró que seguirá aplicando "un enfoque dependiente de los datos", adoptando decisiones en cada reunión sin comprometerse de antemano con una senda concreta de tipos. Las próximas decisiones se basarán en la valoración de las perspectivas de inflación, los nuevos datos económicos y financieros, la dinámica de la inflación subyacente y la intensidad de la transmisión de la política monetaria.
Respecto a los programas de compra de activos (APP) y de compras de emergencia frente a la pandemia (PEPP), el BCE confirmó que sus carteras continúan reduciéndose "a un ritmo mesurado y predecible", ya que el Eurosistema ha dejado de reinvertir el principal de los valores que van venciendo.
La institución reiteró además que está "preparada para ajustar todos sus instrumentos" en el marco de su mandato para garantizar que la inflación se estabilice en el 2% a medio plazo, y recordó que el Instrumento para la Protección de la Transmisión sigue disponible para contrarrestar dinámicas de mercado "no deseadas o desordenadas" que amenacen la transmisión de la política monetaria en los países de la zona del euro.









