Navarra generó en 2025 un total de 4.305 toneladas de aceite industrial usado, procedentes de más de 1.000 establecimientos —principalmente talleres mecánicos e instalaciones industriales— repartidos por 145 municipios navarros. Gracias a la gestión realizada por SIGAUS, el 100% de este residuo se recogió y trató, obteniéndose más de 1.000 toneladas de lubricantes regenerados y otras 1.000 toneladas de fuel industrial. Para conseguir estos mismos recursos mediante refino de petróleo convencional habrían sido necesarios unos 627.000 barriles de crudo.
El aceite industrial es un producto muy utilizado en todo tipo de motores y maquinaria, que necesitan lubricación para funcionar correctamente. Durante su uso, estos lubricantes se degradan y generan sustancias tóxicas, incorporando metales pesados que lo convierten en un residuo peligroso con un alto potencial contaminante: un solo litro de aceite industrial usado podría contaminar hasta un millón de litros de agua.
De evitar que este residuo contamine el entorno se encarga SIGAUS, la entidad que garantiza la recogida del aceite industrial usado en cualquier punto del territorio nacional, así como su transformación en recursos de valor que pueden reintroducirse en la economía. Según los datos ofrecidos por la entidad, la cifra de 4.305 toneladas brutas generadas en Navarra en 2025 incluye un 34% de agua y otros sedimentos, y se repartió entre 1.161 establecimientos: el 47% talleres mecánicos y el 26% instalaciones industriales, aunque este residuo también se origina en actividades relacionadas con el comercio, la hostelería, el transporte o la agricultura.
Una recogida fragmentada por todo el territorio
La utilización de lubricantes en sectores muy diversos hace que el aceite industrial usado se genere de forma fragmentada y dispersa por el territorio, lo que exige una red logística capaz de llegar a todos los puntos de generación. En 2025, las empresas gestoras que colaboran con SIGAUS realizaron 2.767 operaciones de recogida en 145 municipios navarros.
La financiación que SIGAUS proporciona a estas empresas permite garantizar la recogida incluso en lugares donde las operaciones presentan mayor complejidad logística y, por tanto, un coste más elevado, especialmente en puntos alejados de las zonas donde se concentra el residuo. Solo en Navarra, en 2025 se recogieron 1.122 toneladas en zonas rurales, 544 toneladas en zonas de montaña y 96 toneladas en municipios de menos de 1.000 habitantes.
Un caso que ilustra la importancia del servicio universal de recogida es el de las zonas de especial valor ambiental: en las inmediaciones de espacios naturales protegidos, como las Reservas Naturales del Embalse del Salobre o la Reserva de la Biosfera de Irati, SIGAUS recogió 20 toneladas en 22 puntos generadores. En el entorno de recursos hídricos —ríos, lagos o embalses— se recogieron 327 toneladas en 66 establecimientos, una labor especialmente relevante teniendo en cuenta que un vertido de aceite industrial usado en el agua puede perdurar entre 15 y 20 años.
Bases lubricantes y fuel BIA
Una vez recogido, el aceite industrial usado se somete a distintos tratamientos destinados a eliminar impurezas y recuperar los recursos materiales y energéticos que contiene, permitiendo su aprovechamiento como materia prima para nuevos productos. Tras separar el agua y otros impropios, el año pasado se obtuvieron en Navarra 2.830 toneladas netas de aceite usado, valorizadas en su totalidad. El 62% (1.757 t) se sometió a regeneración, el tratamiento prioritario desde el punto de vista ambiental, ya que permite extraer bases lubricantes con las que formular nuevos aceites: con tres litros de aceite usado pueden obtenerse aproximadamente dos litros de lubricante nuevo. Gracias a ello, en 2025 fue posible devolver al mercado 1.100 toneladas de nuevos lubricantes, suficientes para llenar el cárter de 272.000 turismos.
El resto del residuo (1.073 t) se trató para obtener fuel BIA, un combustible industrial con bajo contenido en azufre utilizado en hornos y calderas industriales, del que se obtuvieron 966 toneladas.
Además de generar nuevos recursos, estos tratamientos aportan beneficios ambientales y económicos: gracias al aceite industrial usado regenerado y valorizado energéticamente en Navarra durante 2025, se evitó la emisión de 1.760 toneladas de CO2, al requerir su tratamiento una menor demanda energética que la producción primaria basada en el petróleo.
"Los resultados obtenidos en Navarra reflejan la eficacia de un modelo que lleva dos décadas demostrando que es posible garantizar que el aceite industrial usado se recoja allí donde se genera y se reincorpore al ciclo productivo. El aceite usado es un buen ejemplo de que la economía circular no es un concepto teórico, sino una realidad capaz de aportar recursos valiosos y grandes beneficios ambientales", destaca Eduardo de Lecea, director general de SIGAUS.





