El claustro del Monasterio de Fitero recuperará para enero las bóvedas hundidas hace 120 años

Barcina ha visitado la marcha de los trabajos, con los que termina la reparación de la estructura del edificio

Pamplona, 21 de noviembre

El claustro del Monasterio de Santa María de Fitero recuperará para el próximo mes de enero las bóvedas de piedra hundidas hace 120 años en la esquina suroeste de la galería, según ha conocido este viernes la Presidenta de Navarra, Yolanda Barcina, durante la visita que ha realizado al cenobio para conocer la marcha de la sexta y penúltima fase de la rehabilitación integral del claustro.

FiteroLAR_4599Las obras de esta etapa, que comenzaron a finales de abril con un plazo de ejecución de nueve meses, tienen un presupuesto de 886.285 euros, financiados al 50% por el Gobierno de Navarra y la Unión Europea, a través de los fondos FEDER, de Desarrollo Regional, para el período 2007-2013.

La principal actuación de esta fase es la recuperación, siguiendo el estilo original, de las tres bóvedas y media del claustro bajo (planta baja) que se vieron afectadas por el hundimiento de hace 120 años. Se trata de un trabajo “complejo”, según explican los técnicos que están ejecutando las obras, debido a que se trata de una crucería estrellada, realizada con piedra.

Según ha conocido la Presidenta, acompañada por el consejero de Cultura, Turismo y Relaciones Institucionales, Juan Luis Sánchez de Muniáin; el alcalde de Fitero, Francisco Javier Yanguas, y el arquitecto, Javier Sancho, ya están repuestas dos de las bóvedas. De aquí a enero, se reconstruirán la otra bóveda y media.

Con esta actuación finalizarán los trabajos en la estructura de la galería, después de que el año pasado, durante la quinta fase de la rehabilitación, se desmontara la reparación realizada hace 120 años tras el hundimiento y se rehicieron los tres tramos de arcadas, así como la cubierta y las bóvedas del claustro alto (primera planta), estas de ladrillo, que se vieron afectadas en el derrumbe.

Otras actuaciones de esta etapa son la restauración de los paramentos (paredes) del claustro alto, la escalera de acceso al coro alto con su descansillo y las salas sobre la nave lateral sur y sobre la sala capitular, así como la escalera hurtada entre ambas. Las obras están siendo ejecutadas por la empresa Construcciones Zubillaga S.A.

 

Barcina ha visitado la marcha de los trabajos, con los que termina la reparación de la estructura del edificio

Pamplona, 21 de noviembre

El claustro del Monasterio de Santa María de Fitero recuperará para el próximo mes de enero las bóvedas de piedra hundidas hace 120 años en la esquina suroeste de la galería, según ha conocido este viernes la Presidenta de Navarra, Yolanda Barcina, durante la visita que ha realizado al cenobio para conocer la marcha de la sexta y penúltima fase de la rehabilitación integral del claustro.

FiteroLAR_4599Las obras de esta etapa, que comenzaron a finales de abril con un plazo de ejecución de nueve meses, tienen un presupuesto de 886.285 euros, financiados al 50% por el Gobierno de Navarra y la Unión Europea, a través de los fondos FEDER, de Desarrollo Regional, para el período 2007-2013.

La principal actuación de esta fase es la recuperación, siguiendo el estilo original, de las tres bóvedas y media del claustro bajo (planta baja) que se vieron afectadas por el hundimiento de hace 120 años. Se trata de un trabajo “complejo”, según explican los técnicos que están ejecutando las obras, debido a que se trata de una crucería estrellada, realizada con piedra.

Según ha conocido la Presidenta, acompañada por el consejero de Cultura, Turismo y Relaciones Institucionales, Juan Luis Sánchez de Muniáin; el alcalde de Fitero, Francisco Javier Yanguas, y el arquitecto, Javier Sancho, ya están repuestas dos de las bóvedas. De aquí a enero, se reconstruirán la otra bóveda y media.

Con esta actuación finalizarán los trabajos en la estructura de la galería, después de que el año pasado, durante la quinta fase de la rehabilitación, se desmontara la reparación realizada hace 120 años tras el hundimiento y se rehicieron los tres tramos de arcadas, así como la cubierta y las bóvedas del claustro alto (primera planta), estas de ladrillo, que se vieron afectadas en el derrumbe.

Otras actuaciones de esta etapa son la restauración de los paramentos (paredes) del claustro alto, la escalera de acceso al coro alto con su descansillo y las salas sobre la nave lateral sur y sobre la sala capitular, así como la escalera hurtada entre ambas. Las obras están siendo ejecutadas por la empresa Construcciones Zubillaga S.A.