El Ayuntamiento de Pamplona no dará marcha atrás en la supresión de los baños públicos de Sarasate. El concejal de Urbanismo y Ciudad Habitable, Joxe Abaurrea, ha respondido a las quejas vecinales del Casco Viejo reafirmando la posición municipal: esas instalaciones no solo no cumplen la normativa vigente de accesibilidad, sino que representan un riesgo real para algunas personas. "No es el único accidente que hemos conocido en esas escalinatas empinadas", ha advertido.
Para Abaurrea, la accesibilidad universal es una apuesta estratégica compartida por la mayoría de la corporación municipal, y en ese marco no hay margen legal para mantener unas instalaciones que, según ha subrayado, "ni siquiera está en manos del Ayuntamiento poder conservar" por no ajustarse a la legalidad.
Un Sarasate moderno y continuo, pensando en todas las personas
El edil ha apelado al resultado final de las obras para contextualizar la decisión. "Cuando veamos todo Sarasate accesible y continuo, creo que va a tener unas condiciones modernas de calidad urbana, pensando en todas las personas", ha señalado, reconociendo que determinados sectores vecinales pueden percibir la medida como la pérdida de algo de otro tiempo.
Abaurrea ha marcado una distinción clara entre servicios públicos y elementos patrimoniales. En ese sentido, ha recordado el esfuerzo realizado en las obras de Beloso por preservar el escudo de la ciudad dentro del diseño general, como ejemplo de sensibilidad patrimonial. Pero los baños, ha insistido, son otra cosa: un servicio público que no cumple los estándares actuales.
Sobre si la zona podría contar en el futuro con una alternativa de baños públicos adaptada, Abaurrea no ha cerrado la puerta. "La oferta del servicio público ligado a los baños en los aledaños del Casco Antiguo es muy importante y siempre podrá ser elemento de reflexión", ha apuntado, aunque ha dejado claro que esa reflexión iría desligada de las instalaciones actuales.







