Víctimas del terrorismo piden acabar con la «asfixiante presencia de ETA» en los pueblos de Navarra

PAMPLONA, 16 (EUROPA PRESS)

Víctimas del terrorismo han destacado este miércoles en Pamplona la necesidad de acabar con la «asfixiante presencia de ETA» en los pueblos de Navarra porque la existencia de pancartas, pintadas y fotografías de presos de la banda terrorista «es un peligro para las nuevas generaciones».

«Desde que sale de su casa, toda la vida que hace ese niño, y cuando va creciendo, es siempre viendo las fotografías de unos señores que se creen que son sus héroes, sus referencias», ha afirmado este miércoles la presidenta de Covite, Consuelo Ordóñez, en la mesa redonda ‘Las víctimas como referentes de convivencia pacífica y democrática’, enmarcada en la XX Jornada Anual de Covite, organizada en Pamplona con el título ‘ETA después de ETA: La tarea pendiente de la deslegitimación del terrorismo’.

En la mesa redonda, Consuelo Ordóñez, José María Lobato, herido en un atentado de ETA perpetrado el 5 de diciembre de 1997 en San Sebastián, y Julio Vidaurre, hijo de Jesús Vidaurre Olleta, asesinado por ETA el 1 de mayo de 1980 en Pamplona, ha disertado sobre las reivindicaciones y derechos de las víctimas en el posterrorismo.

José María Lobato ha afirmado que no le «asombra nada que haya dinámicas de homenaje y reconocimiento a quienes han sido nuestro victimario porque esas viejas estructuras que sirvieron para justificar el terrorismo siguen vigentes y no ha habido voluntad política para desmantelarlas». «De hecho, se ha creado un partido, EH Bildu, que no ha hecho un acto de contrición para reconocer todo el mal que han hecho durante tantos años», ha apuntado.

En este sentido, ha considerado que «dentro de esa dinámica está la lógica de que haya pintadas, pancartas…» y que «lo más alarmante es que desde el ámbito municipal, donde se están dando estos casos, no se actúa o se actúa tarde y mal».

Por su parte, Vidaurre ha coincidido en que «esas estructuras siguen vigentes» y que «las calles son un campo de batalla que no estamos, como sociedad, afrontando». «La legislación no está bien definida en este aspecto. La libertad de expresión es sagrada, pero el Estado, el Gobierno, no ha creado la suficiente legislación para poder decir ‘esto se tiene que cortar'», ha criticado, ya que, «si piden un espacio hay que dárselo, pero a posteriori hacen lo que hacen» y «es muy doloroso para las víctimas».

«Pamplona está muy bien, pero es doloroso entrar en ciertos pueblos de Navarra y ver lo que se ve», ha subrayado, tras considerar que «se debería actuar de manera más contundente a todos los niveles» y «hace falta que todos los partidos normales -a EH Bildu no lo considero un partido-, se pongan de acuerdo».

Consuelo Ordóñez ha reconocido que «lo que más dolía a una víctima han sido los tradicionales y repugnantes homenajes en las calles donde asesinaron o atentaron, y cerrando las calles, poniendo tablados, haciendo una orgía por todo lo alto, una exhibición para darles las gracias por su trayectoria criminal». Sin embargo, ha valorado que consiguieron acabar con esos ‘ongi etorris’ «con muchos años de pelea, de denuncia, y en total soledad».

En cambio, ha criticado que le «dolía muchísimo» que la Audiencia Nacional archivase las denuncias «con la misma argumentación que la izquierda abertzale», señalando que «eran manifestaciones de alegría por el regreso de un vecino al pueblo». «Se convirtieron en los cómplices de la izquierda abertzale. La izquierda abertzale se reía a nuestra cara porque se sentían totalmente protegidos e impunes por la Audiencia Nacional», ha subrayado.

En otro orden de cosas, se han pronunciado sobre las declaraciones del exministro del Interior, José Barrionuevo, sobre los GAL y el hecho de que «la izquierda abertzale las haya cogido como bandera para exigir responsabilidades pero no hayan hecho una crítica sobre ETA».

Al respecto, Ordóñez ha considerado que las afirmaciones de Barrionuevo «son a título individual y rechazadas por todo el mundo», pero que no se han conseguido «el mismo rechazo, la misma tormenta política cada vez que denunciamos las declaraciones que hacen los líderes de la izquierda abertzale justificando el terrorismo de ETA y comparando los asesinos y cómplices con las víctimas». «No me preocupa, porque sé que Barrionuevo no tiene ningún apoyo social, no hay detrás una estrategia, lo que me preocupa son las declaraciones que hacen todos los días los líderes de la izquierda abertzale y a las que toda la sociedad se ha acostumbrado y nadie reacciona», ha remarcado, tras mostrarse «contundente con todos los terrorismos».

Por su parte, Lobato lo ha calificado como «un acto de hipocresía pura» de la izquierda abertzale porque «están con ese énfasis» exigiendo responsabilidades y «no están haciendo ese ejercicio para, precisamente, hacer una crítica interna de lo que ha supuesto el ejercicio de la violencia de la que son herederos». Tras añadir que «algo que es terrorismo, como es el GAL, nosotros no lo aceptamos de ninguna de las maneras», ha apuntado que «las palabras de Barrionuevo están fuera de lugar, no sé cómo se pueden permitir este tipo de cosas tan a la ligera y alegremente».

Igualmente, Vidaurre ha compartido que «el terrorismo es terrorismo, se llame como se llame», y «nada puede justificar el terrorismo». «El GAL fue una organización terrorista y punto. Las declaraciones de este señor son lamentables por el contenido, las formas y el momento. Ha conseguido revitalizar cierto discurso que tenía el mundo patriótico vasco», ha apuntado. En esta línea, ha subrayado que «no se puede hacer nada a nivel legal pero es una pena, nos deja en el discurso que quieren ellos, y por ahí no vamos bien». DESARROLLO DE LA JORNADA

La jornada ha comenzado con una intervención de Ordóñez y con una mesa redonda sobre ‘La recreación de la memoria de ETA en Francia’, integrada por Martín Alonso, profesor de Filosofía y doctor en Ciencias Políticas, XX Premio Internacional Covite otorgado el 23 de octubre de 2021; Francisco Javier Merino, profesor de Geografía e Historia; y Gérard Oyhamberry y Gérard Courtois, ciudadanos franceses comprometidos con la memoria del terrorismo.

La sesión finalizará esta tarde con la clausura de la presidenta de Covite, Consuelo Ordóñez, después de un última mesa redonda titulada ‘La educación ante el terrorismo. ¿Cómo evitar que los jóvenes justifiquen a ETA’, dirigida a examinar el papel de la educación en la deslegitimación del terrorismo, especialmente de cara a las nuevas generaciones, conformada por representantes del Gobierno vasco y del Gobierno de Navarra, que explicarán las actuaciones de sus respectivos gobiernos en materia educativa, y con un representante del Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo.

Sé el primero en comentar

Deja una Respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.


*


Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.