Seguridad jurídica en las operaciones internacionales

El despacho-boutique Valle García de Novales está especializado desde hace 30 años en operaciones internacionales y minimización de riesgos

El comercio exterior es uno de los pilares donde se asienta la economía mundial. La relación que la empresa de un país tiene con otros destinos, a los que suministra una serie de bienes o servicios se ha convertido en una de las prácticas más populares en las economías abiertas, ya que posibilita que tanto a las compañías como a los propios países ampliar sus mercados y les brinda la oportunidad de acceder a una mayor oferta y demanda.

La implantación de empresas españolas, por ejemplo, en otros países es una práctica que no ha dejado de crecer en las últimas décadas dentro del proceso de internacionalización que la economía vive. Sin embargo y a pesar de la experiencia adquirida en los últimos años, todavía son muchas las empresas primerizas que dan el paso de instalarse en otros países sin contar con asesores de comercio exterior.

Una práctica muy peligrosa, ya que la internacionalización y el comercio exterior implican también una serie de riesgos que pueden prevenirse, eliminarse o, al menos, minimizar los problemas que surgen en el nuevo país en el que se opera. De los riesgos que corren las empresas son muy conscientes en Valle García de Novales, un despachos-boutique especializado en la asesoría en Comercio Exterior muy especializado y que se diferencia por tener una atención exquisita y personalizada.

Los riesgos más comunes que tienen las empresas que quieren dar el salto y trabajar en otros países suelen estar relacionados con el desconocimiento de las normas internacionales y las del propio país, que en algunas ocasiones son muy distintas a las nacionales. A ello hay que sumar otros factores como el cultural y el idioma que pueden generar profundas disensiones a la hora de cerrar acuerdos o mantener los que se han firmado previamente. También hay que sumar otros aspectos relacionados con la propiedad intelectual, los medios de pago y cobro, o las aduanas.

La mayoría de estos riesgos pueden minimizarse formalizando contratos detallados y profesionales. Una práctica que, lejos de lo que cabría esperar, no es tan común entre las empresas españolas, que en muchas ocasiones toman la decisión de entrar en un país con contratos modelos o generales que en poco, o nada, les previene de riesgos y de problemas en el futuro.

Tener en cuenta las soluciones

Para evitar problemas es necesario, por tanto, prevenirlos y prever soluciones a los mismos. Algunos consejos a tener en cuenta se pueden leer en el blog de comercio exterior de Valle García de Novales que, con más de 30 años de experiencia asesorando a empresas de todos los sectores, ofrece la máxima seguridad jurídica en la operativa de comercio exterior a sus clientes.

Para conseguirlo, además de su propio personal altamente cualificado, esta asesoría de comercio exterior colabora con otros despachos-boutique como el suyo en todo el mundo con el objetivo de tener un contacto directo con la legislación, normativa y operativa de los países donde las empresas quieren instalarse.

Entre los puntos más importantes que hay que tener en cuenta se encuentran los relacionados con los incumplimientos de contrato con las empresas que están en el país donde queremos posicionarnos. La mayoría de las empresas, para acelerar los trámites o para dar una señal de confianza, eliminan cláusulas importantes que prevén el incumplimiento del contrato con la seguridad de que nunca va a pasar. “Pero sucede y mucho más de lo que la gente cree”, enfatiza Valle García de Novales, responsable de la asesoría que lleva su mismo nombre y que es además miembro de la Comisión de Derecho y Prácticas Comerciales de Cámara de Comercio Internacional.

Dejar por escrito qué hacer en estas situaciones es la mejor decisión que pueden tomar las empresas, ya que evita problemas legales y establece de antemano cuál será la ley que deberemos aplicar en cada caso. Pero también hay que tener en cuenta otros factores como son los Incoterms, que influye en la rentabilidad y en los costes logísticos, o en la documentación que es necesario aportar y justificar en las exportaciones llevadas a cabo.

Al respecto, también es importante detallar cómo se actuar cuando se produzcan inspecciones previas al embarque para evitar la entrega de mercancía no conforme o cuando se produzca una entrega parcial o fuera de plazo. Estos casos son frecuentes y muchas empresas que no han sido asesoradas por expertos ven que, cuando les sucede a ellos, no saben cómo reaccionar perdiendo tiempo, dinero y, en ocasiones, la mercancía en las aduanas. Algo muy delicado cuando hablamos, por ejemplo, de productos de alimentación con fecha de caducidad.

Una práctica aconsejable en el comercio exterior es el establecimiento en el contrato de una cláusula de arbitraje para solucionar los conflictos, una opción de resolución objetiva y que es recomendable incluir en todos los proyectos internacionales porque supone un ahorro de costes procesales al poder resolver el problema en menos de un año frente a los procesos que, sin arbitraje, pueden alargarse durante años.

Sé el primero en comentar

Deja una Respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.


*


Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.