Proyecto Hombre pide una «reflexión» sobre los modelos de prevención ante la «precocidad» en el consumo de alcohol

PAMPLONA, 4 (EUROPA PRESS)

Proyecto Hombre ha llamado este jueves a «reflexionar sobre qué modelo de prevención queremos como sociedad» ante la «precocidad» de los jóvenes navarros a la hora de iniciarse en el consumo de alcohol, 13,6 años de media frente 14,1 años en el conjunto nacional.

Así lo ha manifestado Garikoitz Mendigutxia, director del programa de prevención Suspertu, quien ha comparecido este jueves en rueda de prensa para presentar los datos de la actividad durante el año pasado de este programa de prevención de la Fundación Proyecto Hombre que trabaja con menores y sus familias que «presentan comportamientos de riesgo», no sólo relacionados con el consumo de drogas.

Según ha explicado, a finales de 2022 se publicó la encuesta ESTUDES, sobre el consumo de drogas en enseñanzas secundarias, en la que Navarra «salía bastante perjudicada» y se colocaba como «líder en consumos de alcohol, no sólo en prevalencias de consumo sino también en cuanto a la precocidad en el consumo». Los adolescentes navarros también se colocan en primer lugar en cuanto a los patrones de consumo analizados, en consumo intensivo y en los botellones.

Al respecto, ha advertido de que «el inicio temprano en el consumo de drogas legales aumenta la probabilidad del inicio en otros consumos». Por ello, ha llamado a «sentarnos y reflexionar sobre qué modelo de prevención queremos como sociedad» y ha señalado que «la prevención no tiene que ser acciones puntuales» sino que «tiene que formar parte de un plan».

Preguntado por los motivos por los que la Comunidad foral se sitúa en cabeza en cuanto al consumo de alcohol a edades tempranas, ha explicado que «los menores no se acercan al consumo de drogas de manera racional» sino desde «una experiencia de socialización, de ver lo que hacen los demás». Ha indicado, además, que «tenemos un modelo muy relacionado con la fiesta, el alcohol, las fiestas de los pueblos, el ‘botellódromo’ de los Sanfermines…». También a los «modelos dentro de la familia». «No podemos aceptar como algo normal que un chico o chica empiece a consumir alcohol a los 13 años», ha remarcado. No obstante, ha precisado, a pesar de estos datos, «la inmensa mayoría no va a acabar teniendo problemas con las drogas».

UN 14% DE ATENCIONES POR EL USO DE PANTALLAS Y APUESTAS DEPORTIVAS

El programa Suspertu ha atendido en 2022 a 121 adolescentes y a 245 familiares, un cifra «bastante parecidos a años anteriores». Ha resaltado el incremento de «salidas positivas». Así, el año pasado un 70,89% de los adolescentes que iniciaron el programa lo terminaron de manera satisfactoria, un aumento de 5 puntos con respecto al año anterior y de 7 con respecto al año 2020. Además el 74% de las familias terminó el programa con resultado positivo.

Los primeros consumos de drogas siguen siendo el principal motivo de las demandas recibidas en Suspertu -66,70%-. Un tercio de las familias refieren además situaciones de conflictividad en el entorno familiar y un 15% problemas en el ámbito escolar. Con respecto al año 2021 se duplican (13,87%) los casos relacionados con los usos problemáticos de las pantallas y los derivados de los juegos de azar y las apuestas deportivas.

En cuanto al perfil de los jóvenes atendidos, la entidad ha constatado un «pequeño aumento» en la presencia de chicas, tanto en términos absolutos como proporcionalmente, con respecto al año anterior. Cerca de un tercio de las personas atendidas (29%) fueron chicas. A pesar de todo, la proporción de los chicos que acuden a Suspertu continúa siendo superior, con el 71% de los casos. Con respecto a las familias la proporción está más igualada. El 54,3% son madres y el 45,7% padres.

La media de edad de los chicos que comenzaron su proceso en Suspertu fue de 16,5 años frente a los 16,05 de la de las chicas. En cuanto a las familias la edad media en el momento de ingreso en el programa fue de 49,67 años y sin diferencias significativas entre los padres y las madres.

Mendigutxia ha resaltado el aumento «exponencial» en las actividades de prevención externa tanto en el número de centros escolares, en las sesiones programadas en las aulas, así como en las actividades organizadas para padres y madres. Se ha incrementado más del 60% con respecto al curso 2021 en el total de horas impartidas (404 horas), mayoritariamente en centros escolares pero también familiares y se ha llegado a más de 4.400 adolescentes y casi 300 familiares.

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