Los toros de Jandilla protagonizan un encierro muy rápido y peligroso con un herido por asta

PAMPLONA, 12 (EUROPA PRESS)

Los toros de la ganadería Jandilla (Extremadura) han protagonizado este martes un sexto encierro de Sanfermines muy rápido y peligroso, con la manada rota de Estafeta, y muchas caídas de mozos a lo largo del recorrido. Según las primeras informaciones, se ha registrado un herido por asta en el brazo derecho en la plaza de toros.

El sexto encierro ha durado 2 minutos y 20 segundos, en una carrera en la que la manada ha salido unida y encabezada por los cabestros, pero en pocos instantes ha pasado a estar liderada por uno de los toros y continuar muy estirada. En el tramo del callejón, un astado ha caído y ha retrasado unos segundos la duración de la carrera.

El encierro ha comenzado puntual, con el estallido del cohete a las 8 de la mañana tras los tres cánticos de los mozos a San Fermín y bajo un cielo soleado. Los toros han salido rápidamente de los corrales de Santo Domingo, arropados por los mansos, aunque ya en este tramo uno de los astados ha pasado a liderar la carrera, y se han visto algunos tropezones de los mozos, que han acabado en el suelo.

La manada ha atravesado a toda velocidad la plaza Consistorial tras arrollar en la parte derecha a tres mozos (a uno le han dado la voltereta), que han caído al suelo, para a continuación enfilar Mercaderes, en cuya curva, en el lado izquierdo de la calle, no ha resbalado ninguno de los toros.

Ya por la recta de Estafeta, la manada ha vuelto a ser liderada por uno de los cabestros, ha ido muy estirada y se ha ido rompiendo. Algunos astados, a diferencia de la nobleza de los encierros previos, han mirado con peligro a algunos mozos, que han tenido que esquivar la cara del toro. Al igual que en los anteriores tramos, también se han producido varias caídas. No obstante, al ir la manada muy abierta, los mozos han tenido muchas oportunidades de correr delante de los astados.

En la bajada al callejón, un toro ha resbalado y ha quedado tendido en el suelo, desde donde un mozo que había caído ha podido escapar. El toro tendido en el suelo ha sido a su vez golpeado por otro astado que venía por detrás y finalmente se ha levantado guiado por los mozos y por un cabestro que venía detrás. En el propio callejón, un corredor ha sido enganchado por el pitón en el jersey y ha sido arrastrado varios metros, hasta que ha quedado libre.

Finalmente, los toros han ido entrando en los chiqueros de la plaza con la ayuda de los cabestros y los dobladores.

Las reses serán lidiadas esta tarde a partir de las 18.30 horas por los diestros Diego Urdiales, Alejandro Talavante y Ginés Marín.

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