El neurólogo Jaime Gállego recibe el duodécimo Premio Sánchez Nicolay a la Buenas Prácticas Médicas

PAMPLONA, 17 (EUROPA PRESS)

La consejera de Salud del Gobierno de Navarra, Santos Induráin, ha hecho entrega este jueves del 12º Premio Sánchez Nicolay a la Buenas Prácticas Médicas al doctor Jaime Gállego Culleré, referente en la prevención y tratamiento del ictus en Navarra, y con una dilatada experiencia investigadora y divulgativa.

El doctor Gállego fue el promotor y coordinador de la Unidad de Ictus del antiguo Hospital de Navarra, que se puso en marcha en febrero del 2005. Previamente, había colaborado en la implantación del tratamiento trombolítico en el ictus agudo, como el gran avance terapéutico. De hecho, en el Registro Europeo de Tratamiento Trombolítico (SITS-MOS), la Unidad de Ictus del Hospital de Navarra fue líder en España en frecuencia de ictus tratados con este tipo de tratamientos.

Durante el acto han intervenido, además de la consejera Induráin, el presidente del Colegio de Médicos, Rafael Teijeira, el galardonado y la neuróloga del Hospital Universitario de Navarra Beatriz Zandio, compañera del premiado que ha realizado una semblanza de él.

Cabe destacar que su hermano, el dermatólogo Manuel Gállego, recibió también este Premio en el año 2010, primer año en el que se entregaba este galardón. El doctor Sánchez Nicolay había fallecido en 2005.

La entrega del premio, una placa conmemorativa, ha tenido lugar en el Salón del Trono del Palacio de Navarra y ha contado, además, con la presencia de familiares y compañeros de Jaime Gállego, antiguos premiados y miembros del Colegio de Médicos, así como familiares del doctor Sánchez Nicolay, cuyo nombre lleva el premio.

Durante su intervención, Santos Induráin ha resaltado la vocación del doctor Gállego. «Sientes pasión por tu trabajo y por el trabajo bien hecho, y eso al final es lo que siempre has transmitido a tus pacientes», ha afirmado Santos Induráin.

Según ha explicado, «el doctor Gállego ha sido un referente en la prevención y en el tratamiento del ictus en la Comunidad foral, y parte fundamental en lo que es ahora la Unidad de Ictus del Hospital Universitario de Navarra, que hace unos días ha conseguido la acreditación de la Organización Europea de Ictus».

Asimismo, ha agradecido su buen trabajo siempre orientado a mejorar la calidad en la atención y cuidado del paciente y sus familiares, que, «al fin y al cabo, ése es el fin último de la medicina».

Por su parte, la neuróloga del Hospital Universitario de Navarra Beatriz Zandio ha descrito a Jaime Gállego como un «médico profundamente vocacional y comprometido con el paciente, en el que el entusiasmo, la capacidad de trabajo, la tenacidad, empatía, y el sentido crítico son los rasgos más prominentes de su personalidad». «Para los y las residentes que hemos podido aprender con él y de él el arte de la Neurología, es un referente de rigor, pasión y humanidad», ha asegurado.

Jaime Gállego descubrió la Neurología en la Universidad de Navarra «a través del entusiasmo contagioso y capacidad docente e innovadora» del profesor Manuel Martínez Lage. «Él y el Seminario Neurología de la Conciencia, que impartía el profesor extraordinario de la Universidad de Navarra, Lluis Barraquer i Bordas, fueron determinantes para que mucho antes de finalizar la carrera me decidiera de forma rotunda hacia la Neurología», ha afirmado Gállego en su intervención.

Según ha señalado, han sido muy importantes los enormes avances en el diagnóstico y tratamiento en todos los campos de la Neurología, «pero todo ello carece de valor si no va orientado a mejorar la calidad en la atención y cuidado del paciente y sus familiares». Para el neurólogo, el factor humano, la buena relación médico-paciente sigue siendo fundamental: «Nuestro trabajo debe estar centrado en el paciente y su familia. A pesar de los protocolos, a veces excesivamente rígidos, debemos velar siempre por una buena práctica y tener en cuenta las decisiones de los pacientes. No olvidemos que muchos tratamientos en neurología deben ser individualizados».

Por último, ha querido tener un recuerdo muy especial y gratitud a los pacientes y sus familias, «de los que tanto he aprendido». «Gracias a todos los que a lo largo de esto años no han dejado de enseñarme y transmitirme la importancia que tiene el trabajo bien hecho, el interés real por los demás y la alegría que se transfiere. Gracias a los grandes maestros de los que aprendí, por su dedicación, disponibilidad, sincera amistad y por encima de todo, su bonhomía. A mi familia, mi centro y mi guía. Con todos ellos comparto esta distinción», ha concluido el galardonado.

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