El Archivo de Navarra dedica su microexposición de noviembre al músico Tomás Asiain

La muestra se enmarca en el centenario del nacimiento del compositor navarro y permite contemplar algunas de sus partituras más conocidas

PAMPLONA, 15 (EUROPA PRESS)

El Archivo Real y General de Navarra recoge en su microexposición del mes de noviembre algunos de los documentos que conserva relacionados con la figura y el legado del músico Tomás Asiain Magaña, cuando se cumple el centenario de su nacimiento. En concreto, se exponen algunas de sus partituras «más conocidas», como la ‘Suite de las Tres Danzas’, la ‘Misa de Sallent’ o ‘La muerte no es el final’.

Según han informado en nota de prensa desde el Gobierno de Navarra, estos y otros documentos expuestos forman parte del fondo documental del compositor, que se custodia en el Archivo Real y General de Navarra desde 2017, procedente de la Biblioteca de Navarra, institución a la que la familia entregó el archivo del compositor en 1995.

La microexposición, que lleva por título ‘Centenario del nacimiento de Tomás Asiain Magaña (1922-1989)’, es una muestra de pequeño formato, de acceso libre y gratuito, que permanecerá abierta en la galería baja del Archivo de Navarra todos los días del mes de noviembre de 10 a 14 horas y de 17 a 20 horas.

TOMÁS ASIAIN MAGAÑA

Tomás Asiain Magaña (Tudela, 1922-1989) es reconocido «como uno de los compositores navarros más respetados del siglo XX». Inició su formación musical de la mano de Luis Gil Lasheras y Tomás Giménez en Tudela y debutó como clarinetista de la banda municipal a los 15 años. Con 18 años ingresó como educando en la Academia General Militar de Zaragoza.

Obtuvo por oposición la plaza de requinto 1º en la Banda de la Academia Auxiliar Militar de Madrid y en la capital prosiguió sus estudios musicales con el profesor Ricardo Dorado. En esta primera etapa madrileña, Asiain compuso hasta quince obras en distintos estilos, varias de ellas premiadas, como ‘Bolero para dos’ o ‘La Ronda del Rabal’, pasodoble con el que obtuvo el primer premio del Concurso Nacional de Pasodobles de 1961.

En los años 50 conoció al también compositor tudelano Fernando Remacha, con quien mantuvo relación toda su vida. La influencia de Remacha le llevó a componer «una de sus primeras obras más importantes», la ‘Suite de las Tres Danzas’, compuesta en Madrid en 1956 y estrenada en Jaca en 1971. La Pamplonesa interpretó por primera vez esta obra en los desaparecidos Cines Carlos III en 1997 y al año siguiente la grabó de la mano de RNE.

Tras ser destinado a Jaca en 1961, se hizo cargo de la ‘Schola Cantorum’ del Seminario, organizó el coro de estudiantes en el Instituto Nacional de Bachillerato ‘Domingo Miral’ y fundó, en mayo de 1962, el Orfeón Jacetano. Comenzó así una época de «gran actividad musical, tanto en la dirección de estos grupos como en su labor creativa», con más de veinticinco obras compuestas en variados estilos musicales.

En 1971 fue destinado a Pamplona, a la Banda de la División de Montaña Nº 6. En esta época comenzó «uno de sus grandes proyectos», la ‘Misa de Sallent’, compuesta sobre melodías monódicas que recuperó de cantos transmitidos de manera oral «y que sólo recordaban algunos ancianos de Sallent de Gállego (Huesca)». Su estreno se produjo en Sallent de Gállego en noviembre de 1977. Tomás Asiain entregó una copia de esta obra dedicada al Ayuntamiento de Tudela. En la muestra se exhibe la partitura manuscrita y la carta de agradecimiento del consistorio tudelano al compositor.

La vinculación de Tomás Asiain con Tudela se mantuvo durante toda su vida. En sus años de estancia en Pamplona colaboró «intensamente» en la creación del Conservatorio de Música ‘Fernando Remacha’ de Tudela, del que llegó a ser profesor. Jubilado en 1983, pasó a la reserva militar con el grado de comandante-director músico, máximo grado al que podía aspirar en el Cuerpo de Músicas Militares.

Tras afincar su residencia en Tudela, lejos de abandonar su actividad, en 1985 fundó el Coro «Joaquín Gaztambide» y ejerció labores de asesoramiento en el Conservatorio de Música «Fernando Remacha». Ese mismo año se publicó «una de las obras de mayor difusión del autor», ‘La Muerte no es el final’.

«Esta composición es otro de los ejemplos de la gran cantidad de estilos que llegó a trabajar Tomás Asiain en su amplia carrera, que abarcan desde el pasodoble, la música para banda y la música coral, hasta la música militar», han señalado desde el archivo.

Tomás Asiain falleció en Tudela el 21 de enero de 1989, mientras trabajaba en un arreglo para su Suite. Tras su muerte, a modo de homenaje, el Orfeón Jacetano grabó varias de sus obras en un CD y el Ayuntamiento de Tudela le dedicó una calle. «La carátula del CD y la carta donde se notifica a la familia el acuerdo del consistorio tudelano se exhiben en esta microexposición como muestra del cariño que despertaba su persona», han concluido.

Sé el primero en comentar

Deja una Respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.


*


Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.